Pez de pecera reducida...
Entro a mi océano, esta vez reducido a mi bañera... Para limpiarme y calmar el dolor físico y cargar mis baterías Extraño tanto cuando solo decidía ir y podía!, no alcanzas a medir el valor de la libertad hasta que la pierdes... Me fui adecuando...para ser útil, para recoger migajas de cariño... y olvide mi gran cariño, retrocedí libremente al espacio de anhelar ser querida... Lo vi tan frágil, con tantos secretos, tan luminoso, tan atacado...que jugué a ser Dios y traté de salvarlo... Salvarlo de él, de su historia fallida, de su abandono, de su hambre de amor que comulgaba con la mía... Procuro parecer para el resto tan fuerte, tan segura, tan presente, tan decisiva, tan asertiva...que no doy los espacios para que amen mi vulnerabilidad, o por lo menos la reconozcan... Y si!, soy frágil....y necesito, pero cuando lo pido como una manifestación de mis derechos, emerge agresiva , perturbadora, llena de palabras que guardé y postergué explosiva!!!...donde la más daña...