Cuando pienso en tí... te pienso así...
Quiero poder amarte sin aferrarme,
apreciarte sin juzgarte,
encontrarte
Invitarte sin insistencia,
dejarte sin culpabilidad,
encontrarte
criticarte sin censurarte,
ayudarte sin disminuirte,
encontrarME
Si quieres concederme lo mismo,
entonces realmente podremos reunirnos
...y ayudarnos mutuamente.
Cuando me doy cuenta que camino más "serena", me sorprendo queriendo... cada vez más compartir veladas de ternura y complicidad, con hambre de conversaciones tranquilas e interesantes, vinos al anochecer, viajes repletos de sentidos, abrazos y caricias tiernas… lo que quiero es más un compañero de vida con el que pueda compartir momentos, porque ya voy encontrando la paz conmigo misma y disfruto con el amor de los silencios.
Sin embargo me revelo ante la impositiva mirada de "la convivencia" como la única forma de generar esta sinergia, cuando cada cual podría vivir en su lugar, ciudad o país...por qué no?.
A mí personalmente, que pertenezco al linaje de las últimas románticas malditas, me va más lo de encontrarme al tiempo, a la par... para disfrutar con intensidad de la vida, lo de separarnos hasta echarnos de menos… y entonces reencontrarnos con fuerza y amarnos con locura y pasión infinita. Esta fórmula, donde cada cual permite al otro ser lo que quiere, basada en la independencia... y es que se me hace más sano y armónico, que las convivencias complejas, incómodas o a veces, por las renuncias que supondrían... imposibles!!!!.
Cuando uno sabe que el otro está ahí de verdad...PERO ESA VERDAD DE SENTIR NO DE SABER... no se necesita la presencia física absoluta. En realidad... creo que eso es lo que rompe "tantos cantaros de dar agua"
Creo en la fórmulas que a cada cual, de cada ser, de cada quien.... por su experiencia, por sus anhelos. No existe sólo una manera, hay tantas como uno quiera… nadie ha podido probar que unas sean mejores que otras.
Una pareja es una relación voluntaria...una revelación explosiva, un fuego que acalla... ¡Qué sentido tiene odiar, pudiendo amar!
Por eso cuando me propongo pensarte y te pienso... me gusta pensarte libre y en esa libertad cegadora que sin duda tú eres, yo poder brillar también... no dependiendo de tu luz, consumiéndonos los dos en un halo.
Y es que es tan complejo hablarte y que me entiendas en palabras idiomáticas... se necesita cuerpo y polenta para comunicarnos, sangre y espíritu... principios activos que me componen y me reconfortan.
Me encanta pensarte...con toda tu genialidad tan poco asumida...porque lo primero que me encantó al verte fue tu fragilidad disfrazada de aura y tus ojos de niño escapando a morir de no ser alcanzado...como si yo quisiera o pudiera alcanzarte!... yo corro en el otro sentido y con las mismas fuerzas y por el mismo temor movilizador de ser dañada.
Cuando te pienso y me pienso queriendo y atesorando tus defectos, me pienso con más camino avanzado, más tranquila. En ese minuto el camino que quede será el más fácil, el más rápido para quererte, tan sólo queda amar lo bueno y eso ...fluye... sólo faltarías tú...
Por eso me encanta pensarte como te pienso, cuando te siento.

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