NOSOTRAS LAS CHILENAS ... “DE 50 SOMBRAS Y MÁS…”



Quién no ha soñado con tener su propio Christian Grey… Quién no se ha imaginado a ese hombre guapo, joven, sexy, millonario, protector, que se viste increíblemente bien, cuyo perfume penetra nuestra piel, que nos desviste con la mirada y que además termina amándonos, conociendo ese sentimiento sublime gracias a nosotras… Ese macho alfa que nos desea tanto y de tantas maneras, ese animal que nos toma con fuerza de la cintura para hacernos saber que somos de él, de su propiedad; ese hombre osado que lo quiere todo, pero todo!!!  y “sólo con nosotras”… Ese hombre que nos besa con tanta pasión que antes que termine el beso ya estamos listas para ir a la guerra - ¡¡¡donde y como sea!!!. Díganme ¿quién no ha fantaseado con tener a su propio Grey?  Chicas, la que este libré de pecado que tire la primera piedra.

Pero parece que ese hombre es solo producto de la imaginación de una escritora lujuriosa, o, en el mejor de los casos, un espécimen que en nuestra tierra, jamás encontraremos. Porque después de un par de experiencias fallidas, cabe preguntarse, ¿cómo sería un prototipo  a la chilena”(pero enserio!)? ¿A dónde nos llevaría? ¿Qué nos haría? ¿Existirá algún HOMUS-CHILENSIS, algo!...algún prospecto, alguien remotamente parecido a este hombre que nos tiene a todas las mujeres suspirando por él, mientras devoramos cada página de estos libros?. (Como dato, demoré una  semana en DEVORARME los tres…y no me estoy jacktando)

La verdad, no creo que exista “aquel” por acá.  Asumamos!!!, los chilenos son fomelis, conservadores y aburridamente monótonos. No se les ocurre nada nuevo, no son osados, no tienen esa….mmmmm,  esa “calentura” que puede bajar en cualquier lugar , momento  y a cualquier hora!, …la verdad, son rutinarios.
Durante el pololeo, el noviazgo, el andante, el whatever  e incluso con un amante, se pueden vivir un par de locuras sexuales. Los hombres pueden llegar a ser más intrépidos, sobre todo si te pillan media…”ávida de aprender”. Pero, amigas mías, luego  al poco tiempo una “ya NO ES SOLA”!, te pones a vivir… o se van a instalar contigo, en algunos casos vienen hijos ….. y????... tenemos que conformarnos con leer a Grey, y quizás, y con un poco de suerte, logremos un sueño erótico donde se nos aparezca este DIOS GRIEGO, mientras nuestro marido duerme a “pata suelta” a nuestro lado…siempre rogando que no ronque o que no emita otros ruidos poco deseables.
Lo más dramático es que con estos libros ¡por Dios que se aprenden cosas y una quiere experimentarlas y como que rápido, "POR SER…" antes que “se te vaya la idea”! Pero, ay de nosotras, si se nos ocurre llegar a casa y mostrarle a nuestro HOMUS… un par de esposas o cualquier artículo salido de un sex-shop. Ellos no van a leer el mensaje, los  hombres no ven más allá y su reacción es una clásica dicótoma:  o estamos siendo infieles o nos convertimos en mujeres de la calle… ¡ÓSEA!

Yo me pregunto a raíz de esta famosa  e instructiva trilogía inglesa, ¿cuántas de nosotras seríamos capaces de someternos a las exigencias de ese AMO con tal de vivir esa satisfacción mutua de la que tanto se alardea en este libro? ¿Estaríamos dispuestas a ir al gimnasio aunque no nos guste solo como una imposición, a  dormir 8 horas diarias aunque no tengamos sueño, a que nos compren ropa de diseñadores exclusivos y tener un auto en la puerta -y no cualquier auto, un Audi-? ¿Seríamos capaces de andar con un guardaespaldas día y noche (que lo más probable es que sea RICOUUUW!, como todo en esta trilogía) , tener que beber champagne Bollinger, estar perfectamente depiladas siempre!!!, ser una esclava sexual, todo para hacer feliz a nuestro AMO Y SEÑOR?????

Yo creo que muchas sí. Les apuesto que si saliera un aviso en un diario buscando una Anastasia chilena, la fila de postulantes sería interminable. ¿Quién de ustedes no sucumbiría frente a semejante desafío? Puedo hablar por mí y mis opciones, pero créanme, yo ya estoy inscrita por si algún día llega a aparecer ese Christian Grey criollo, buscando a su sumisa por estos lados.

Mientras eso ocurre, puedo decir sin temor a equivocarme que ciertamente en este país, existimos más Christinas que Christianes. OJO! 

Según estudios realizados en Santiago, las que más acuden a los Sex-Shops en busca de juguetes sexuales, estimuladores, cremas, disfraces y cuánta cosa existe en el mercado para satisfacer las necesidades sexuales, son las mujeres. Definitivamente, las mujeres somos más osadas, por decirlo de una manera linda. Somos las que sabemos  o buscamos o aprendemos que es  necesario alimentar la relación de pareja, que es necesario mantener prendido el fuego y la pasión, porque lamentablemente en estos tiempos la que pestañea pierde… O TE ARROJAN PÉRDIDAS!

Las reprimidas nos estamos liberando, nos estamos atreviendo a innovar y ¡qué bueno que así sea!  . Las mujeres no podemos ser sólo “buenas madres, excelentes dueñas de casa y trabajadoras” (en algunos casos “proveedoras”). Hoy es un deber ser excelentes amantes, y encuentro que es lo mejor que me ha pasado -en serio! . No podemos darnos el lujo de dejar a  la pareja de lado, o sin la supervisión de un adulto, porque siempre habrá por ahí otra  Christina acechando (Obvio que no hay punto de comparación, pero a  nuestros hombres NO LES GUSTA comer filete a diario!!!). Por eso mismo, debemos usar todas nuestras artimañas y si de atar se trata, pásame las cuerdas o las esposas y me ato…. ¡y qué tanto!??  No seremos ni la primera ni la última en caer en la tentación de jugar a ser una sumisa dominada por un Grey, aunque éste no sea  “la mejor  de la versión” de este macho soñado. 

POR CIERTO, ANASTASIA LA PASABA RE-BIEN… ¡SI HASTA COMO PICA LE TENGO A LA“YEGUA”!).

Así que chicas, si ya no nos van a sorprender, sorprendámoslos a ellos. Gocemos que somos mujeres, que estamos vivas, que nos gusta el SEXO.

¡Celebremos que aunque nos falte EL AMO, nosotras igual podemos crear 50 e incluso más sombras... de Grey, Salas, Gonzáles, Pérez… o whatever, quien fuera nuestro afortunado!

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